Dorados por las nieves están los pétalos,
en diciembre, en el jardín del olvido,
pero no mueren, las rosas de los vientos,
aunque tengan el corazón sombrío,
volverán a retoñar los rosales,
en primavera,
y a latir de nuevo un corazón herido,
de la falta de tus brazos y tus promesas,
que me decías, bajo el manto estelar,
en primavera.
Mientras yo soñaba con tu boca,
y que siempre, sería primavera.
Ya ves, los pétalos se mueren,
con la fría escarcha de diciembre
y aleja el perfume del medio día,
mientras un corazón espera que regrese,
con tu amor, la primavera.
y florezca de nuevo este jardín,
que se marchitó en diciembre,
con las nieves de tu ausencia.
Y DE NUEVO LOS PÉTALOS SECO.